Análisis económico de tarifas de carbono

Las tarifas de carbono involucran cuestiones de cambio climático, emisiones de carbono y comercio internacional. Los defensores afirman que los aranceles obligarán a los principales contaminadores del mundo a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero aumentando el precio de sus productos. Los opositores replican que los aranceles son demasiado costosos en relación con sus beneficios, demasiado complicados de implementar y violan los principios del libre comercio.

Identificación

Una tarifa de carbono es un impuesto que se aplica a los bienes importados de países que no reducen sus emisiones de gases de efecto invernadero. El arancel puede tomar diferentes formas, como un impuesto directo que refleja la "huella de carbono" de la producción del bien o un requisito de que la nación exportadora compre créditos de emisiones de la nación importadora bajo un sistema de tope y comercio. El presidente francés, Nicolas Sarkozy, está a favor de un sistema para la Unión Europea que requiera que los países con menos restricciones sobre las emisiones de carbono compren créditos de emisiones de la UE.

Reclamaciones de los proponentes

Los defensores de las tarifas de carbono sostienen que las medidas son necesarias en ausencia de un acuerdo global para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Las industrias en naciones con leyes y regulaciones para reducir las emisiones enfrentan costos de producción más altos. Sin embargo, esos reglamentos no se aplican a los productores extranjeros de los mismos productos. Esta inequidad podría llevar a los productores nacionales a trasladar sus operaciones a países con controles de emisiones laxos. Los defensores dicen que los aranceles al carbono nivelarán el campo de juego al imponer costos más altos a los productos importados de países que no reducen sus emisiones de gases de efecto invernadero.

Efectos negativos

El título de un informe del Instituto de Asuntos Públicos (IPA), una organización de investigación con sede en Australia, calificó las tarifas de carbono como "costosas, ineficaces y proteccionistas". Los autores del informe señalaron que las tarifas de carbono podrían dañar las industrias nacionales que las tarifas están diseñadas para proteger, al encarecer los materiales importados utilizados por los productores nacionales. Los autores también afirmaron que es poco probable que las tarifas de carbono creen incentivos para que otros países reduzcan sus emisiones de carbono. En general, el informe de la API concluyó que los costos de las tarifas de carbono superan con creces sus beneficios.

Posibles infracciones comerciales

El informe de la API declaró que los aranceles al carbono pueden violar las reglas de la Organización Mundial del Comercio diseñadas para promover el libre comercio entre las naciones del mundo. Los autores sugirieron además que la introducción de aranceles podría desencadenar sanciones comerciales de represalia. El Consejo de Relaciones Exteriores se hizo eco de las preocupaciones de la API sobre una posible guerra comercial resultante de los aranceles al carbono.

Consideraciones

Los autores del informe de la API sobre tarifas de carbono observaron que determinar la cantidad de entrada de carbono utilizada en la producción de un producto en particular es muy complejo. Los productos fabricados con piezas de varios países complican aún más la tarea. Los autores citaron como ejemplo un automóvil de fabricación mexicana con partes producidas en Japón y Brasil. Las tarifas de carbono, concluyó el informe, podrían requerir un sistema regulatorio complejo.